Fear The Walking Dead. Arena y agua

By Ramon Ruestes Faire | Series

Fear The Walking Dead. Arena y agua

Terminada ya la segunda parte de la tercera temporada de Fear The Walking Dead (2015-actualidad). Hace unos días analicé la primera tanda de episodios de la tercera temporada y la serie ha seguido a grandes rasgos la estela marcada por esa primera fase. En el anterior artículo destacaba el liderazgo forzado de Madison, el despertar de Troy, la profundidad y el carisma de Daniel, el siempre preparado para dar el salto, Nick, y la particular granja de la serie. A nivel de personajes poco han cambiado las impresiones, pero a nivel de argumento la serie sí ha hecho un giro interesante. Sin más dilación, vamos a por ello.

Imperdonable desaprovechamiento del agua

La serie inicia esta segunda tanda con dos claros objetivos, unir ambas lineas argumentales y superar la parada en la granja. A pesar de dejar en un temible segundo plano una pieza tan importante como Daniel, interpretado por Rubén Blades, la unión de ambas tramas con un monumental mercado en medio consigue su propósito. A pesar de ello, la serie no termina de explotar el gran potencial de Daniel y la presa.

Fear The Walking Dead. Arena y agua

Se sigue con la extraña obsesión en Madison por encima del resto y esto resta protagonismo a una trama que sin duda hubiera sido muy interesante. Los sucesos en la presa se precipitan en esta nueva fase, dejando la trama prácticamente liquidada también y convirtiéndola en un escenario secundario, con poco protagonismo y tremendamente desaprovechado.

Otro cantar tenemos con la particular granja. Esta sí centra nuevamente la tanda de episodios, aunque no la recta final. Con los protagonistas diversificados en diferentes escenarios, Alicia interpretada por nuestra querida Alycia Debnam-Carey es la encargada de capitanear las disputas internas y el desenlace del polvoriento escenario. Varios elementos a destacar en este aspecto.

El dúo entre Troy y Nick brilla con luz propia

En primer lugar y siguiendo con la estela de la primera tanda, Troy Otto, interpretado por Daniel Sharman, se alza como el gran personaje de la temporada. Su tremendo protagonismo y carisma se intuían en los primeros episodios, pero consigue llegar a unos niveles inesperados. Su dudosa moral, su valentía y su violencia contrastan con sus carencias afectivas, con su sentido de la responsabilidad y su lealtad. Una mezcla de chico malo con sentimientos que hace las delicias de la serie. 

En segundo lugar, Alicia mejora, sí, pero su personaje parece tener problemas para sostener la serie cuando esta lo precisa. Por mucho protagonismo que se le dé o tenga en la trama, su papel está estancado en un segundo plano. A pesar de que la serie apuesta por ella, su personaje no termina de despertar. Una mayor exigencia interpretativa se intuye imprescindible para que dé el paso a lo que todo el mundo espera de ella. 

Nick, interpretado por Frank Dillaneconsigue comerse la pantalla con cada aparición, a pesar de estar en segundo plano. Tras muchos capítulos mostrando una entereza envidiable, en esta ocasión la serie apuesta por recuperar sus debilidades, complementando aún más su personaje. Una apuesta segura, sigue siendo uno de los mejores y más completos personajes y sin duda el más estable de todos.

Fear The Walking Dead. Arena y agua

Punto a parte nuevamente se merece Madison Clark, interpretada por Kim Dickens. La extraña obsesión con ella se acentúa, sobretodo en la recta final de la temporada. Eficaz y efectiva en ese momento, pero incomprendida por el espectador en gran parte de la trama. Su todo por la familia no termina de cuajar, su dolor no termina de calar en el espectador. Esperemos que el acertado final de temporada, desde su punto de vista, sirva de punto de inflexión para llenar al espectador de dolor o abandonar esa idea de una vez por todas.

Nick, Alicia y Troy encumbran el regreso de las hordas

Fear The Walking Dead tiene un problema desde sus inicios, los zombis. Es una serie de zombis, desde una vertiente más familiar, más moral, más personal, todo lo que se quiera, pero es una serie de zombis. El insultantemente inofensivo papel de estos a lo largo de la serie ha sido para ella una dura lacra.

Recuerdo el final de la primera temporada de la serie, cuando después de desaprovechar terriblemente el inicio del apocalipsis nos brindó un gran episodio final al más puro estilo The Walking Dead: zombis, muertes, protagonistas acorralados, situaciones extremas... Fear ha usado ese recurso de forma meramente recurrente y para ocasiones especiales, dejando el gran peso de la trama en los personajes y sus relaciones.

Esta segunda tanda de episodios nos deja, y lo digo con toda la certeza de la que dispongo, el mejor episodio de la serie. "El guardián de mi hermano", episodio 12, concluye de forma magistral la trama de la granja con hordas de muertos, sacrificios y un tridente de personajes compuesto por Alicia, Nick y un Troy estelar increíble.

Fear The Walking Dead. Arena y agua

A partir de entonces, la serie precipita su desarrollo e incluso a sus personajes. No estamos ante una buena recta final ni tampoco un buen final. Mucho potencial desaprovechado, de forma teóricamente definitiva y un nuevo rumbo en el horizonte.

Valoración final

  • Lo mejor: "el guardián de mi hermano", el mejor episodio de la serie. Un Troy estelar. Un mayor desarrollo de Nick. La recuperación de las hordas. 
  • Lo peor: La precipitación inexplicable de la recta final. La continua obsesión por Madison. La falta de exigencia a Alicia.

Valoración:

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About the Author

Me inicié con Gore Verbinski, crecí con el maestro Craven, maduré con Wan y llegué al éxtasis con los padres del nuevo terror de la mano de VHS. Adoro el cine de terror en todas sus facetas. El Festival de Sitges, un paraíso, Habitación 217, un nuevo hogar. Torres de Segre. Lleida. Catalunya. España.

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