The Ritual. Claros y luces en el bosque de David Bruckner

By Ramon Ruestes Faire | Cine

The Ritual. Claros y luces en el bosque de David Bruckner

The Ritual (2017) de uno de los padres del nuevo terror es otra de las grandes esperanzas del Festival de Cine Fantástico de Catalunya de Sitges de este año. David Bruckner maravilló con sus historias cortas en joyas como VHS (2012) y Southbound (2015), obras que le valieron el título de padre del nuevo terror junto con Adam Wingard, Ti West o Roxanne Benjamin, entre otros grandes que salieron de las redes de las terrorífica obras de historias cruzadas.

Visto el paso por el festival el pasado año de Adam Wingard con la dolorosa Blair Witch (2016) y la casi vulgar Death Note (2017), ver un largometraje de calidad de uno de los citados directores se vuelve una necesidad para corroborar su tremenda calidad. Las esperanzas en esta ocasión se centran en David Bruckner y su The Ritual (2017). Vista la promoción y sinopsis, realmente se espera un estilo de obra más cercano a Blair Witch (2016), a pesar de no contar con el recurso de la cámara en mano y esperar una mayor calidad en esta ocasión.

La historia se centra en un grupo de amigos de edad adulta. Para rendir homenaje a la muerte violenta de uno de sus amigos se aventuran en una excursión por las montañas de Suecia. El utópico paisaje nórdico se convierte en una pesadilla cuando se dan cuenta que se sienten perseguidos e influenciados por un poder desconocido.

David Bruckner muestra su talento dentro del género de terror

El estilo de la obra en sus inicios es realmente fresco. La presentación de los protagonistas surge a través de un dialogo dinámico y ameno. Un arranque superficial pero entretenido, incluso divertido, que prevé un elemento importante. El director no busca crear empatía con el espectador, busca amenizar la fiesta antes de su desarrollo. Destacar como ligera excepción a Luke, interpretado por Rafe Spall cuya presentación es más meticulosa y sus fantasmas personales tienen un valor vital en el desarrollo del film.

The Ritual. Claros y luces en el bosque de David Bruckner

Sin perder un ápice de frescura, la obra empieza su desarrollo en las utópicas montañas de Suecia. En este punto entra en juego la fotografía en general y los árboles en particular. El terror empieza a emanar de los propios árboles. Su distribución, su complexión y su repetición hacen del bosque donde acaban perdidos los protagonistas un ambiente óptimo para desarrollar una obra de género. Dicha sensación se acentúa cuando la acción se sitúa en un lugar más cerrado, en una casa de madera abandonada al estilo El proyecto de la bruja de Blair (1999).

En esta fase el film saca partido al terror con escenas, giros argumentales realmente buenos y esos giros visuales que solo un padre del nuevo terror es capaz de cuajar con tal virtuosismo. El terror hace mella en el film de forma tremendamente acertada. Estamos ante los mejores momentos de la película y quizás en los momentos de terror mejor trabajados de lo visto hasta la fecha en Sitges este año.

La deriva monster rompe una buena obra

La calidad en la sensación de terror se mantiene en forma de latigazos recurrentes con los fantasmas de Luke, pero el film coge otro rumbo al salir del refugio. El ente que indaga en sus sueños y los persigue entre los árboles resultar ser algo físico, situando la obra en una monster movie. El ser es temible, sí, y su caracterización y constitución son terriblemente acertadas, pero el nuevo camino que el film coge reduce su calidad. Religión rural, monstruos divinos, sacrificios, es una vertiente dentro del propio género que no esperaba, a pesar del título de la película, y que resta. David Bruckner acierta en su apuesta por lo paranormal y erra en su deriva monstruosa.

The Ritual. Claros y luces en el bosque de David Bruckner

Apostar por el dinamismo en el diálogo en el arranque del film, en vez de profundizar mínimamente en todos los personajes y el cambio de registro o de estilo a media obra provoca cierto desgaste empático y de ritmo. En su escapada fuera del refugio, el ritmo y el interés del espectador sobre el porvenir de los protagonistas empiezan a decaer. Sin llegar al extremo de ser aburrida y pesada, el ritmo no termina de fluir como se esperaba y la tensión no es suficiente para sobrellevar el problema.

Valoración final

  • Lo mejor: La apuesta paranormal. El terror en sus mejores momentos. Los virtuosos giros visuales y las terroríficas escenas del refugio. Los árboles.
  • Lo peor: La deriva hacía monster movie. La insuficiente presentación y los problemas de empatía y ritmo que conlleva.

Valoración:

Follow

About the Author

Me inicié con Gore Verbinski, crecí con el maestro Craven, maduré con Wan y llegué al éxtasis con los padres del nuevo terror de la mano de VHS. Adoro el cine de terror en todas sus facetas. El Festival de Sitges, un paraíso, Habitación 217, un nuevo hogar. Torres de Segre. Lleida. Catalunya. España.

Descarga gratis el primer capítulo de mi eBook la Guía de Supervivencia Ilustrada del Terror | Sobrevive a cualquier situación terrorífica, ningún ente o asesino podrá contigo.

x